martes, 6 de marzo de 2012

Neurociencia para... marketing (o para la guerra)


Un estudio para saber como manipular el comportamiento humano...  desde un sitio web donde se habla de como aplicar eso al marketing (neuromarketing)

La Verdadera revolución no se puede realizar en el exterior, si no solo en las almas y  cuerpos de los seres humanos.
Aldous Huxley – Un mundo feliz

NEUROMARKETING – Aplicación de la neurología al marketing




También las ratas tienen sueños.
PRIMER CORTE DEL VÍDEO - Primero nos presentan a las ratas de laboratorio como animal idóneo para investigar el cerebro humano y especialmente para la neurociencia y neurología.
También se lanzan las preguntas sobre la posibilidad de leer en nuestro cerebro, y manejar nuestros miedos y sentimientos.  Y la posibilidad de manejar maquinas con nuestro pensamiento. O incluso al revés ¿podrán manejarnos a nosotros a través de maquinas?
La rata de laboratorio ya está viviendo esto.

¿Qué pensarías de una maquina  conectada a  un cerebro que graba sus sueños y los proyecta en un video? – para la rata eso es casi una realidad.  (min. 4,56).

72 electrodos conectados al cerebro de la rata conectan miles de neuronas. La rata, la cual tiene desconectados los receptores del dolor, simplemente duerme, dicen que no sufre, mientras graban su sueño.  Mac (o Mad) Wilson es el investigador, y tiene dos pasiones: el póker  y la investigación de los sueños y memorias de los animales.
Están investigando qué piensa la rata, podemos ver lo que piensa  el animal y lo visualizan en la pantalla. Ver como intercambian las informaciones las diferentes células del cerebro.  Sus procesos neuronales. Aplicable todo ello en un futuro cercano al ser humano.
Antes de grabar su sueño la rata ha sido entrenada en un "laberinto" circular, una especie de pista circular.
Primero vemos cuando el animal para, para beber leche con chocolate, en el laberinto por donde pasó. Grabado por los electrodos.  Investiga el hipocampo en este momento, que es una especie de distribuidor de mercancías al cerebro (un filtro que decide cuales y donde se graban las informaciones entrantes). Eso permite al cerebro configurar su mapa virtual, mediante las células de orientación, para saber donde se encuentra.
Una misma secuencia se repite en las neuronas del hipocampo cada vez que el animal llega al mismo punto y realiza la misma acción. Esta secuencia es la experiencia de este animal en este punto concreto cuanto encuentra y toma la leche con cacao. Siempre que hacemos que el animal repita esa acción, en ese lugar, se repite la secuencia.
Y lo curioso es que en sus sueños la rata repite esa misma secuencia. Si bien hay momentos en que no salta ese proceso (pero en el caso de repetirse esa secuencia se puede detectar que el animal está soñando que bebe leche con cacao en el laberinto). Lo curioso es que en el sueño la secuencia se produce también al revés, como si rebobinase, lo cual puede tener que ver con un proceso de aprendizaje de esa acción. (min. 14,54)


Una secuencia como esa, se tarda una semana en grabar, pero en el futuro próximo es posible llegar a hacerlo en tiempo real con el software adecuado.  Es cuestión de cálculo.
Luego toca manipular la secuencia. Mandan un impulso al cerebro para ver como repercute en el animal. El objetivo es descifrar el código neuronal. Saber como el cerebro crea y elabora la información para controlar el comportamiento.  Mediante la manipulación de sus experiencias, se controlan los comportamientos (de ahí se pasa al neuromarketing). Partimos de las ratas pero falta ver que eso sea extrapolable al ser humano, en esencia funciona igual, solo es una cuestión de tamaño. (min. 22,48)

¿Por qué la rata?
En 1900 se comenzó a experimentar con animales (ejemplo Paulow) pero los defensores de los animales protestaron por el uso de perros y poco a poco la rata (asociada a enfermedades y asco) presentaron menos “problemas éticos”. Nadie las protegía por que se consideraban enemigos.
El problema es que eran temerosas y agresivas. Las ratas negras eran más agresivas que la blancas de ojos rojos, las cuales fueron seleccionadas en América  como las futuras ratas de laboratorio.
 Las ratas se reproducen rápido y son fáciles de mantener.
Después fue necesario ver si las ratas blancas europeas eran de la misma especie que las americanas a fin de homologar los resultados de las investigaciones. El resultado fue que sí.
Se criaron y cruzaron creando así por selección la actual especie estandarizada: las ratas de laboratorio. La rata de ¿wista?.
Se cruzar con otros tipos de rata para lograr nuevas variedades – estos animales son la principal fuente de datos en test de medicamentos y neurología (también han viajado al espacio).
Cuanto más han investigado más han descubierto cuanto tienen en común con el ser humano.
Ahora están investigando sus sueños y sentimientos. Por ejemplo han investigando haciéndoles cosquillar (rien) para investigar la sensación de placer. Las ratas comunican con sonidos ultrasónicos, placer y dolor. Mientras les provocan cosquillas sus cerebros segregan dopamina.
La dopamina viene a ser el mensaje químico del cerebro que indica que “la vida va bien”.


La dopamina es un neurotransmisor que se emite en momentos de placer.  Nosotros tenemos esos mismos mecanismos, y podemos crear psicofarmacos destinados a crear y controlar las diferentes emociones y sentimientos humanos. (el comentarista añade que si hay más dopamina compras más)
Se dice que eso podría ayudar a controlar (o manipular) depresiones etc.  El autor sufrió la perdida de una hija y así comenzó a investigar como generar alegría, las ratas sienten eso mismo al arrancarseles un hijo. Muchos cientificos niegan los sentimientos en animales, no así este investigador.
El conductismo considera que los animales y humanos son maquinas de comportamiento, pero esta linea de investigación, busca los sentimientos. (min 39,80)
 Para el conductismo alma, emoción y sentimiento eran rechazados, pues se consideraban ilusiones que solo para psicología podía tratar, no la neurología del cerebro. Su función era controlar la sociedad. Sus estudios no se limitaron a animales,  experimentaron incluso con niños (eso sí huérfanos).
En 1921 John Watson demostró que se podía condicionar a un niño a tener miedo a todo lo que tenía piel peluda - presentándole un animal y haciendo un ruido estridente. Watson quería demostrar que un ser humano podía influirse para ser lo que se quisiera (carnicero, matemático, medico, ladrón...) programándoles para ello.
Muchas teorías conductistas aun están vigentes. Muchos científicos niegan que las emociones  influyen en el comportamiento, pero cada vez se ve más claro que eso no es así. Sentirnos bien o mal tiene que ver con el comportamiento.
Las ratas son vistas como meros instrumentos patentados, por eso reconocer sus sentimientos plantea problemas éticos, que no se quieren reconocer. Pero eso hace que existan científicos que estudian el miedo en los animales per niegan que los animales sientan miedo...
Las emociones pueden estar a nivel molecular en la genética, y para estudiar eso se han creado dos líneas genéticas: las ratas a las que les gusta que les hagan cosquillas y las que no. Unas están más contentas y otras no tanto. Quieren estudiar los procesos moleculares de las emociones - reconociendo que en el ser humano  piensa sus emociones y eso lo hace más complejo y  también hace arte. Pero la base está en las emociones animales, o inconscientes.
Gracias a las ratas se han detectado varios neurotransmisores que son los que manejan nuestro comportamiento (instinto maternal, sexual, adicción a drogas. sentimientos...).     Estos neurotransmisores son los grandes ríos en el paisaje de nuestra alma o mente.

Cuando estos grandes ríos comienzan a secarse,  esos neurotransmisores aparecen las enfermedades. Millones de años han ido perfeccionando este organo nuestro cerebro, que nos sorprende cada día. Y en ese mundo complejo se decide nuestro bienestar, como nos sentimos.
A los científicos les fascinan tanto la alegría y la tristeza como también otra que puede revolucionar la sociedad. Se trata del miedo.
FIN DEL PRIMER CORTE
Pendiente el segundo corte:



Pero la finalidad es la guerra... puesto que están financiando el estudio.
Escalofriante. Matas a alguien y recibes un premio de dopamina en tu cerebro.
Felicidad - dos visiones y una canción-

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor - paticipa en este blog.

Me gustaría tener algo de feed-back.
Tu opinión, tu experiencia, tus pensamientos, vinculos a videos, presentaciones, blogs, web's...