lunes, 15 de febrero de 2010

Shiva Maheswara



Cuando escribí este post me proponia a escribir una serie de artículos culturales sobre determinados símbolos religiosos, mitos, ideas filosóficas… la idea era crear una serie de vínculos entre los diferentes artículos mostrando curiosos nexos entre cosas que tenemos como bien diferentes o mostrando contrastes entre cosas que tenemos como iguales.
Al final lo que hice fue crear una web un tanto psicodelica en la que estoy incluyendo temás tan contrastados como neurología, historia de la India, relaciones entre psicoanalisis y yoga.
De todos modos aquí dejo este articulo:
Mi primer artículo es sobre Shiva – que tenemos como una divinidad hindú.
Las dos imágenes más populares de Shiva son la de un asceta y la de una divinidad danzante.
Ambas imágenes nos muestran dos conceptos aparentemente antagónicos – el movimiento y la quietud.
En posteriores artículos examinaremos con más detalle estos dos aspectos, y otros.
Shiva actualmente es considerado en el hinduismo como una de las tres manifestaciones de Dios – el llamado trimurti – Brahma, Vishnú y Shiva.
Pero hay autores que ven en la figura de Shiva un Dios Unico pre-vedíco.
La cultura védica es un tema bien interesante por diversos motivos y es otro tema a desarrollar. Pero un aspecto muy significativo es que tiene como eje la organización de la sociedad en castas.
Las castas principales son llamadas Varnas – colores – y ciertos autores ven en esto una alusión a la diferenciación racial.
Aluden a que en cierto momento el subcontinente indio fue invadido por población proveniente del Cáucaso, es decir blancos, que se llamaban a si mismos Arios.
Los pobladores de la india, de raza más oscura – Dravidas – serían los que tenían la idea de un Dios Supremo no necesariamente llamado Shiva, pues hay miles de “nombres de Shiva” pero que podemos identificar con Shiva.
Los sacerdotes arios llamados brahmanes centraban su culto alrededor del sacrificio a una multiplicidad de dioses, entre los que no figura Shiva.
La asimilación cultural aria del substrato dravídico implicaba una lucha en inferioridad numérica, que requería de un sistema de “apartheid” y de una asimilación de los cultos nativos.
En los Veda, las escrituras arias hay capítulos donde se aprecia un enfrentamiento con los “adoradores del falo” que es una clara alusión al culto shivaita al Shiva Lingam – símbolo del poder creador de Shiva.
Pero más tarde parece ser que los sacerdotes shivaitas fueron siendo asimilados y Shiva fue asimilado al dios védico Rudra – que originariamente era el dios de la tormenta.
Como ya he dicho estudiar la cultura védica puede ser un tema fascinante, con numerosas implicaciones que creo ya pueden entreverse con lo que he contado.
He decir que los grupos hinduistas más tradicionalistas niegan esa invasión aria y defienden la idea de que la cultura védica es de hecho la verdadera cultura humana, revelada por Dios a los Rishi. Y que jamás ha habido diferencia entre Shivaismo y Védismo.
Shiva es simplemente una de las tres principales manifestaciones del Dios Absoluto, que al verse desde las cualidades de la materia – las gunas – se manifiesta como Creador (Brahma), mantenedor (Vishnú) y destructor (Shiva).
Así vemos a Shiva como “destructor” o más bién como al que repliega la manifestación y la devuelve a su origen.
Este proceso está asociado al yoga. Y ciertamente Shiva, el asceta supremo es el simbolo supremo del yoga. Y no solo como asceta, también simboliza el “extasis”, la ruptura de las convenciones sociales.
Hay estudios que fundamentan que Dionisos y Shiva corresponden a un antiguo culto pre-ario.
Así el dios de Niza, sería una asimilación de los Griegos – arios también – del mismo tipo de culto.
Todo ello nos lleva a la morada de Shiva: el monte Kailash.











Shiva vive retirado en esa montaña tibetana, que es el centro del universo. Y curiosamente esa montaña es sagrada no solo por los shivaitas indues, lo es también para los bön del tibet, lo fue para los taoístas y para una religión persa pre-zoroastriana.
El zoroastrismo tiene un marcado origen védico, pero con un marcado dualismo entre el bien y el mal, cada uno con un dios particular (un dios bueno y otro malo) esto parece haberse impuesto a un culto anterior: el Zurbanismo, que habla de un solo Dios Zurban “el Dios del tiempo”.
Si Shiva es un asceta inmóvil que reposa en el centro del universo (mandala), y a la vez un danzante (que baila en cada partícula de la creación), también es un Dios que trasciende todos los conceptos de bien y mal, vida y muerte… porque está más de tiempo.
Su simbolismo se entronca en la figura de Maestro Original. Si bien para algunos grupos hindues su figura no siempre se contempla como positiva. Y ciertamente un Dios adorado como falo, con una serpiente alrededor del cuello y portando un tridente es para muchos un simbolismo nada cristiano.
Pero algunos devotos de Vishnú (el mantenedor de la vida) sin ninguna educación cristiana ven a Shiva como un Dios demoníaco, llegando portar campanillas en los oídos para no escuchar a los devotos de Shiva recitar su mantra.

Como he dicho el hinduismo ortodoxo se centra en lo social, las castas y los deberes de cada casta y de cada etapa de la vida. Pero Shiva se centra en la trascendencia, y muchas veces en la trascendencia de lo social y los límites del sistema de castas.

Por lo general Shiva es bien aceptado como Dios, para muchos realmente un Dios Único, no un Dios monoteísta, pero si simplemente el origen, causa, final y la naturaleza última de todo, de cada ser y cada cosa. Shiva es llamado Maheswara o Gran Señor (Ishvara).
Un importante manual de meditación hindú -los Yoga sutras del sabio Patanjali - hace referencia a la conciencia universal como Señor del Universo, pero más que un Creador del Universo (no hay propiamente una creación en este sistema donde el tiempo es cíclico y sin comienzo) Ishvara (Señor) es el Maestro del universo el Guru Supremo.


Por el carácter de manual no-sectario en los Yoga-sutras se le llama simplemente así: Ishvara (Señor), nombre que no hace referencia a ningún culto particular.


YOGA SUTRAS 1º sección - aforismos 24 al 27:

“Ishvará (el Señor) es un particular conciencia que no es afectada
por las aflicciones, acciones, el fruto de las acciones
o las impresiones latentes resultantes. En Él, la Semilla Omnisciente
está plenamente desarrollada.
Es el Gurú (Maestro) incluso de los primeros maestros,
porque Él no está determinado o limitado por el Tiempo.
La palabra para designarlo es Pránava u Om”
Se considera que el monte Kailash es la morada de Shiva, que entre sus 1008 nombres ostenta el de Yoguésvara: "Señor del Yoga".
Shiva es venerado por numerosos Yoguis monjes (Sanyasis) y ascetas. Es tradicional que aquellos que desean dedicarse a la vida ascética o monástica (Sanyasa) se inicien durante su festividad.
Shiva representa la consciencia que se asienta en el Dharma (la ley natural del universo), es decir nuestra naturaleza real.

También representa la conciencia original y trascendente hacia la que el yogui dirige su mente en la meditación. Para algunos esa consciencia se identifica con un Dios con el cual se relacionan oraciones y ritos, y para otros es simplemente la Conciencia Suprema o simplemente la naturaleza de uno mismo.
El camino a recorrer siempre es hacia el interior de uno mismo, que es donde está el centro donde surge nuestro Universo.
Respecto a cómo se entiende el proceso de meditación, la relación entre la conciencia individual y la conciencia cósmica, etc hay muchas escuelas de pensamiento con deferentes enfoques en sus prácticas.
De hecho hay enfoques prácticamente ateos, y otros marcadamente teístas.
Ya he dicho que la cultura védica es fascinante, y en parte es porque permite la coexistencia de diferentes puntos de vista.
Si no vemos a Shiva como a una divinidad hindú sino como un símbolo de la conciencia podemos vernos reflejados en esa conciencia universal, y encontrar la visión de las escuelas no-dualistas, como el Vedanta y el Shivaismo de Kachemira.

Aquí reproduzco un texto de introducción escrito por Swami Muktananda, un Guru:que expresa algunos de los puntos principales de la visión de la escuela de Cachemira (Shivaísmo de Cachemira).
OM NAMAH SHIVAYA
“Este es el gran mantra liberador. Viene del Gurú. Repítelo.
Significa "me inclino ante Shiva" Shiva no s ni Hindú, no Musulmán, ni Budista, ni Cristiano. Es
tu propio Ser. El Ser de todos. Shiva es amor ilimitado. Shiva es todopoderoso. Repite siempre el nombre de Shiva.
El Gurú, el mantra, la deidad del mantra y tú - todos son un. Repite el mantra con esa consciencia.
El Gurú no es l cuerpo físico. Es el poder de Dios que otorga gracia. El Gurú es tu supremos S
er interior.
Om es la Consciencia omnisciente. El Gurú es ese Om.
El mantra recibido de un Gurú que ha alcanzado la realización total es un mantra vivo y consciente. Vibra con su Shakti. Tal mantra tiene el poder de darte la liberación al cortar de raíz todos los nudos de tu karma.
Kundalini, la madre universal, que abarca todos los Yogas, es la forma interior del mantra. Por lo tanto Ella es despertada rápidament por el mantra recibido a través del Gurú. Repite siempre el mantra.
El Gurú mismo entra en tí a través del mantra. Abre un nuevo mundo de Yoga dentro de tí, lo mantiene y disuelve toda la negatividad. El conduce al aspirante a la perfección total.
Repite el mantra todo el tiempo con tal diligencia que penetre todo tu cuerpo, dentro y fuera.
Medita siempre sin permitir que tu mente sea tentada por los objetos de este mundo mutable,
que está cambiando momento a momento.
En el curso de la meditación, el ego individual se disuelve, y el sentido del "yo" te abandona. Solo esa Consciencia pura y eternamente dichosa, el Ser Supremo permanece. Tú eres Eso. No cometas el error de pensar "yo soy este cuerpo hecho de carne y sangre".
Aquello que vibra dentro es lo mismo que se manifiesta en el exterior. Este es el punto de vista de Shiva. Y esto es de hecho la realización más elevada.
Comprende tu Ser. Contempla tu Ser. Busca y encuentra tu Ser.
Hari, Shiva, Shakti, Alah, .Jesús, Buda - todos moran dentro de tí como tú.

Esa es la enseñanza de Srhi Gurudev.”

El Shivaismo es quizás una de las manifestaciones religiosas más antiguas de la
humanidad, si bien no siempre bajo el nombre de Shivaismo. Pues Shiva es conocido por miles de nombres.

Pero también está muy relacionado con movimientos contraculturales y los movimientos psicodélicos de mediados del siglo XX.
Un paso más allá sería hablar del aspecto femenino de Shiva: Shakti.

De hecho la Diosa (Shakti) es a veces el centro del culto, o incluso se contempla a Shiva y Shakti como un solo ser andrógino.
Ese es otro tema a desarrollar, pues Shiva el danzante, el aspecto dinámico es visto a veces como femenino.
Y esa Diosa es quizás el aspecto más oculto de Shiva y el que más delata el aspecto patriarcal nuestra cultura.
Shiva no es un Dios Patriarcal. Es un Dios que danza - tal como reivindicaba Nietzche.
Esto es un esbozo del tema (una segunda versión del esbozo original) que espero sirva para nuevos artículos y espero suscite algún que otro comentario.

Prepararé algún otro artículo sobre este tema pero puedes encontrar algo más de información en estos enlaces:


1 comentario:

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